Prólogo

de Rob Cassedy, CEO de Wallapop

Si 2020 quedará marcado en la historia como el año en que cambió todo, recordaremos 2021 por los esfuerzos colectivos dedicados a repensar el mundo tras la pandemia. La segunda década del siglo XXI empezó con una preocupación generalizada por el cambio climático y el desarrollo sostenible, impulsada por las generaciones más jóvenes, quienes se organizaron en torno a iniciativas como Fridays for Future. Pero la irrupción de la pandemia, que supuso todo un punto y aparte, trajo consigo fuertes cambios tanto en nuestras rutinas de consumo más cotidianas como en las demandas de los ciudadanos en cuestiones como la sostenibilidad.

En este contexto, desde Wallapop continuamos el viaje que iniciamos en 2020 para conocer a fondo los hábitos de consumo de los españoles, además de su relación con la sostenibilidad. Nuestro propósito siempre ha sido facilitar una forma de consumo más humana y consciente y, en este año tan complejo, ha seguido más vigente que nunca. A principios de 2020 veíamos que España era el segundo país más preocupado por el cambio climático . Sin embargo, en 2021 el desempleo, la pandemia y la salud han desplazado esta cuestión a un segundo plano, a pesar de que la sociedad española está cada vez más concienciada en materia de sostenibilidad.

Así, esta segunda edición de La Red del Cambio está evidentemente marcada por la pandemia de COVID-19, en tanto que ha afectado la forma en la que las personas piensan, viven y compran. A raíz de las circunstancias sin precedentes que experimentamos, hemos querido explorar no sólo cómo ha cambiado nuestra forma de consumir, sino también el impacto sobre nuestra forma de vivir en las ciudades y cómo los diferentes agentes sociales han navegado esta ola de cambio. El mercado de la segunda mano ha continuado creciendo como una opción sostenible para los españoles: uno de cada tres ya compra más artículos de segunda mano que antes del comienzo de la pandemia.

Como ya anticipaban los resultados de La Red del Cambio en 2020, los consumidores continúan creyendo que los individuos son los principales responsables de preservar la sostenibilidad, pero exigen a instituciones y empresas que también hagan su parte. La sostenibilidad se ha convertido así en un factor de decisión clave a la hora de comprar y votar, y los datos indican que aquellas organizaciones y compañías que la incorporen entre sus prioridades contarán con un mayor respaldo social.

En este nuevo escenario post pandémico, en Wallapop nos mantenemos fieles a nuestra filosofía, basada en tres pilares: accesibilidad, al permitir a nuestra comunidad comprar productos que necesitan y vender aquellos que ya no usan; oportunidad, al hacer posible que las personas encuentren productos a precios asequibles; y sostenibilidad, al facilitar que nuestra comunidad pueda dar una segunda vida a sus objetos. Como plataforma líder en consumo responsable y sostenible entre personas, continuaremos trabajando para procurar un espacio en el que esta forma más humana y consciente de consumir esté al alcance de todos.

Rob Cassedy
CEO de wallapop

La sostenibilidad
tras la pandemia

La pandemia ha supuesto un punto de inflexión en las vidas de los españoles, que notarán sus efectos a largo plazo.

Aunque ha desplazado el cariz urgente que la sostenibilidad tenía en la edición anterior del estudio, no ha afectado al compromiso de la ciudadanía con estilos de vida más responsables con el planeta. Lo apreciamos especialmente en la adopción de hábitos de consumo, cada vez más afianzados, como el ahorro, evitar gastos innecesarios, el consumo de proximidad, la reducción de residuos y el reciclaje.

El cambio climático es la preocupación medioambiental que más inquieta al 55% de los españoles.

Le sigue la contaminación de los mares, que inquieta al 42%.

El 50% cree que la sociedad está ahora más concienciada con la sostenibilidad que antes de la pandemia.

El 66% piensa si realmente necesita algo antes de comprarlo.

56%

GENERACIÓN Z
(16-23)

48%

MILLENNIALS
(24-39)

50%

GENERACIÓN X
(40-54)

52%

BABY BOOMERS
(55-60)

Tipos de
consumidor implicado
DESCONECTADOS

(En su mayoría hombres, entre 40 y 54 años)

  • Menos preocupados por las cuestiones medioambientales, no han incorporado aún hábitos de consumo sostenibles ni tienen intención de hacer grandes cambios.
  • Son los menos autocríticos en cuanto a su responsabilidad sobre la sostenibilidad del planeta.
  • Son los que perciben menos ventajas en comprar o vender productos de segunda mano.
  • CONECTADOS

    (En su mayoría, hombres y mujeres entre 40 y 60 años)

  • Concienciados con la sostenibilidad, les preocupa sobre todo el cambio climático, la contaminación y los plásticos, y han adaptado sus hábitos para contribuir a la sostenibilidad.
  • Son partidarios de aplicar incentivos económicos a los productos sostenibles.
  • Opinan que la responsabilidad de asegurar la sostenibilidad reside principalmente en ellos, pero también en las instituciones y empresas.
  • Sus principales motivaciones para la compraventa de segunda mano son no acumular objetos que ya no necesitan y la oportunidad económica.
  • EN RED

    (En su mayoría, mujeres jóvenes entre 24 y 39 años)

  • Son los más concienciados y respetuosos con el planeta. Tiene adquiridas buenas prácticas y compran predominantemente productos sostenibles.
  • Sus propuestas para fomentar el consumo sostenible se centran en ofrecer más información, encarecer los productos que no sean sostenibles y promover el consumo de segunda mano.
  • Creen que todos (individuos, instituciones y empresas) somos corresponsables de asegurar el bienestar del planeta.
  • Sus principales motivaciones para comprar y vender de segunda mano son reducir residuos, reutilizar productos, alargar su vida y apoyar la economía local.
  • Evolución
    de la segunda mano

    El mercado de segunda mano se consolida como
    una alternativa potente y en alza.

    Los españoles se muestran cada vez más convencidos de que contribuye a un consumo más responsable, al alargar la vida de los productos. Así, identifican ventajas prácticas tanto al comprar (reducir sus gastos adquiriendo artículos más asequibles que si fueran de primera mano y dar una segunda vida a objetos perfectamente funcionales), como al vender (no acumular productos que ya no usan y una oportunidad económica para recuperar algo de dinero). En paralelo, también admiten que les hace sentir mejor consigo mismos, al ser una forma de consumo más responsable con el planeta.

    Para un 65% el aspecto mejor valorado del consumo de segunda mano es la sostenibilidad.

    Un 57% admite que dar una segunda vida a los objetos les hace sentir mejor consigo mismos y con su consumo.

    1/3

    Compra artículos de segunda mano más que antes de la pandemia.

    1/5

    Declara que gastará más en productos de segunda mano que en productos nuevos en los próximos cinco años.

    De las ciudades
    a las zonas rurales

    El confinamiento obligatorio que se vivió en España entre marzo y mayo de 2020 propició también una reflexión en torno a la habitabilidad de las grandes ciudades.

    Con el número de teletrabajadores disparado a máximos históricos, con cerca de 3 millones de empleados trabajando desde sus hogares, se abrió también la puerta a modelos de vida más flexibles. Algunos eligieron así instalarse en zonas rurales o ciudades más pequeñas, alejándose de los centros urbanos, poniendo en valor el mundo rural. En este proceso, el e-commerce ha tenido un papel protagonista al conectar ciudad y campo, estrechando las diferencias históricas entre ambos en cuanto al mundo digital y la disponibilidad de productos.

    2/3

    Piensa que
    en 2020 se ha vivido
    un resurgir rural.

    52%

    Piensa que el e-commerce
    ha contribuido a acercar aún más
    el campo y la ciudad.

    El rol de instituciones
    y empresas

    Aunque los españoles consideran que los individuos son los principales responsables de la sostenibilidad del planeta, también reconocen que se trata de una responsabilidad compartida.

    Los ciudadanos, que exigen a instituciones y empresas que lideren el cambio, ven en la comunidad científica y académica y en los Ayuntamientos un buen punto de partida. Sin embargo, existen altas expectativas respecto al compromiso de todos los agentes sociales y, de momento, la actuación de Gobiernos y empresas se percibe insuficiente. Observamos asimismo que el compromiso con la sostenibilidad influye cada vez más en nuestro voto y en nuestras compras, con lo que los agentes sociales que lo incluyan entre sus prioridades contarán con un mayor respaldo de la ciudadanía.

    El 73% considera que los individuos son los principales responsables de la sostenibilidad del planeta.

    El 65% está de acuerdo en que si su gobierno no actúa ahora para combatir el cambio climático, estará fallando a sus ciudadanos.

    El 47% admite que las políticas en sostenibilidad afectan a su decisión de voto.

    El 68% reconoce que la sostenibilidad de un producto afecta directamente a su decisión de compra.